"Un país que no apuesta a la cultura está condenado a la mediocridad" (Anónimo)





lunes, mayo 05, 2008

Até Quando (Gabriel O Pensador)

Não adianta olhar por céu, com muita fé e pouca luta. levanta aí que você tem muito protesto pra fazer e muita greve, você pode, você deve, pode crer. não adianta olhar pro chão, virar a cara pra não ver. se liga aí que te botaram numa cruz e só porque jesus sofreu não quer dizer que você tenha que sofrer. até quando você vai ficar usando rédea? rindo da própria tragédia? até quando você vai ficar usando rédea? (pobre, rico, ou classe média). até quando você vai levar cascudo mudo? muda, muda essa postura. até quando você vai ficando mudo? muda que o medo é um modo de fazer censura.Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?Você tenta ser feliz, não vê é deprimente, seu filho sem escola, seu velho ta sem dente. cê tenta ser contente e não vê que é revoltante, você ta sem emprego e a sua filha ta gestante. você se faz de surdo, não vê que é absurdo, você que é inocente foi preso em flagrante! é tudo flagrante! é tudo flagrante!Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?A polícia matou o estudante, falou que era bandido, chamou de traficante. a justiça prendeu o pé-rapado, soltou o deputado... e absolveu os pms de vigário!Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?A polícia só existe pra manter você na lei, lei do silêncio, lei do mais fraco: ou aceita ser um saco de pancada ou vai pro saco.a programação existe pra manter você na frente, na frente da tv, que é pra te entreter, que é pra você não ver que o porgramado é você.acordo, não tenho trabalho, procuro trabalho, quero trabalhar. o cara me pede o diploma, não tenho diploma, não pude estudar. e querem que eu seja educado, que eu ande arrumado, que eu saiba falar. aquilo que o mundo me pede não é o que o mundo me dá. consigo um emprego, começa o emprego, me mato de tanto ralar. acordo bem cedo, não tenho sossego nem tempo pra raciocinar. não peço arrego, mas onde que eu chego se eu fico no mesmo lugar? brinquedo que o filho me pede, não tenho dinheiro pra dar.escola, esmola! favela, cadeia! sem terra, enterra! sem renda, se renda! não! não!!Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?Até quando você vai levando?_(porrada!_porrada!)até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai levando? (porrada!_porrada!)até quando vai ser saco de pancada?Muda, que quando a gente muda o mundo muda com a gente. a gente muda o mundo na mudança da mente. e quando a mente muda a gente anda pra frente. e quando a gente manda ninguém manda na gente. na mudança de atitude não há mal que não se mude nem doença sem cura. na mudança de postura a gente fica mais seguro, na mudança do presente a gente molda o futuro! até quando você vai ficar levando porrada, até quando vai ficar sem fazer nada? até quando você vai ficar de saco de pancada? até quando você vai levando?

martes, noviembre 06, 2007

Mi autoridad supura por vosotros


El aborto y su despenalización han puesto de manifiesto una vez más los complejos recovecos por los que circula la vanidad y el poder.
En este caso los de nuestro benemérito benefactor, el Pte. Tabaré Vázquez, quien con su postura sobre la ley de salud reproductiva (que incluye veto) ha asumido una actitud paternalista que agradezco, pero, no comparto ni quiero.
Según la real academia española VETO (Del lat. veto, yo vedo o prohíbo), significa: Derecho que tiene una persona o corporación para vedar o impedir algo.
¿Cree –talvez- el Sr. Presidente que él es el iluminado que nos provee de pautas de conducta social y cultural a nosotros los demás habitantes de la republica? ¿No será que él y sobre todo su "embestidura", deben acatar y ejecutar el mandato del soberano? “¡¡Tabaré despierta!!... ¡¡somos el soberano!!…”
Las encuestas de opinión hablan de un apoyo del 60% de la población al proyecto de ley de despenalización, pero claro esas encuestas no cuentan con credibilidad para nuestro presidente o no son tenidas en cuenta ya que no hablan de su decadente apoyo popular.
Quiero hacer contigo -que estas leyendo esto- un ejercicio: Nosotros, somos el soberano, el pueblo, la gente, etc. El Estado (que somos todos) pero a su vez esta formado por tres poderes, el poder Legislativo, conformado por “Representantes del pueblo” (o sea de nosotros, no de los partidos) ellos hacen y promulgan leyes. A su vez otro poder, el Judicial juzga los casos de aplicación de la ley, en criollo: la hace respetar. A final de la cadena aparece el poder Ejecutivo, poder que representa por estos días el Sr. Tabaré Vázquez, la principal función de este poder es ejecutar las leyes y normas que elaboran los representantes del pueblo, o sea nuestros representantes, (como quien dice nosotros mismos, si se me permite el chascarrillo).
Es por todo este razonamiento retorcido y sedicioso que no logro entender como es que la persona que esta para hacer lo que nosotros le decimos, ya que es nuestro empleado más caro, se da el lujo de querer que hagamos lo que él quiere. Habría que decirle a nuestro presidente, que no tiene la autoridad moral ni intelectual para pretender tal cosa. ¿Dónde escuché aquella frase: “el estado soy yo”?...
Quizá estamos a las puertas de un nuevo tipo de absolutismo y a falta de Luis XIV(*), tener a Tabaré Vázquez no sea tan malo después de todo.

(*) Paralelismo que le escuché decir a Ignacio Stolkin.

sábado, octubre 27, 2007

Cómo derechizar a un izquierdista

Frei Betto *

Ser de izquierda es, desde que esa clasificación surgió con la Revolución Francesa, optar por los pobres, indignarse ante la exclusión social, inconformarse con toda forma de injusticia o, como decía Bobbio, considerar una aberración la desigualdad social- Ser de derechas es tolerar injusticias, considerar los imperativos del mercado por encima de los derechos humanos, encarar la pobreza como tacha incurable, creer que existen personas y pueblos intrínsecamente superiores a los demás. Ser izquierdista -patología diagnosticada por Lenin como ‘enfermedad infantil del comunismo’- es quedar enfrentado al poder burgués hasta llegar a formar parte del mismo.
El izquierdista es un fundamentalista en su propia causa. Encarna todos los esquemas religiosos propios de los fundamentalistas de la fe. Se llena la boca con dogmas y venera a un líder. Si el líder estornuda, él aplaude; si llora, él se entristece; si cambia de opinión, él rápidamente analiza la coyuntura para tratar de demostrar que en la actual correlación de fuerzas… El izquierdista adora las categorías académicas de la izquierda, pero se iguala al general Figueiredo en un punto: no soporta el tufo del pueblo. Para él, pueblo es ese sustantivo abstracto que sólo le parece concreto a la hora de acumular votos. Entonces el izquierdista se acerca a los pobres, no porque le preocupe su situación sino con el único propósito de acarrear votos para sí o/y para su camarilla. Pasadas las elecciones, adiós que te vi y ¡hasta la contienda siguiente! Como el izquierdista no tiene principios, sino intereses, nada hay más fácil que derechizarlo. Dele un buen empleo. Pero que no sea trabajo, eso que obliga al común de los mortales a ganar el pan con sangre, sudor y lágrimas. Tiene que ser uno de esos empleos donde pagan buen salario y otorgan más derechos que deberes exigen. Sobre todo si se trata del ámbito público. Aunque podría ser también en la iniciativa privada.
Lo importante es que el izquierdista sienta que le corresponde un significativo aumento de su bolsa particular. Así sucede cuando es elegido o nombrado para una función pública o asume un cargo de jefe en una empresa particular. De inmediato baja la guardia. No hace autocrítica. Sencillamente el olor del dinero, combinado con la función del poder, produce la irresistible alquimia capaz de hacer torcer el brazo al más retórico de los revolucionarios. Buen salario, funciones de jefe, regalías, he ahí los ingredientes capaces de embriagar a un izquierdista en su itinerario rumbo a la derecha vergonzante, la que actúa como tal pero sin asumirla. Después el izquierdista cambia de amistades y de caprichos. Cambia el aguardiente por el vino importado, la cerveza por el güisqui escocés, el apartamento por el condominio cerrado, las rondas en el bar por las recepciones y las fiestas suntuosas.
Si lo busca un compañero de los viejos tiempos, despista, no atiende, delega el caso en la secretaria, y con disimulo se queja del ‘molestón’. Ahora todos sus pasos se mueven, con quirúrgica precisión, por la senda hacia el poder. Le encanta alternar con gente importante: empresarios, riquillos, latifundistas. Se hace querer con regalos y obsequios. Su mayor desgracia sería volver a lo que era, desprovisto de halagos y carantoñas, ciudadano común en lucha por la sobrevivencia. ¡Adiós ideales, utopías, sueños! Viva el pragmatismo, la política de resultados, la connivencia, las triquiñuelas realizadas con mano experta (aunque sobre la marcha sucedan percances. En este caso el izquierdista cuenta con la rápida ayuda de sus pares: el silencio obsequioso, el hacer como que no sucedió nada, hoy por ti, mañana por mí…).
Me acordé de esta caracterización porque, hace unos días, encontré en una reunión a un antiguo compañero de los movimientos populares, cómplice en la lucha contra la dictadura. Me preguntó si yo todavía andaba con esa ‘gente de la periferia’. Y pontificó: "Qué estupidez que te hayas salido del gobierno. Allí hubieras podido hacer más por ese pueblo".Me dieron ganas de reír delante de dicho compañero que, antes, hubiera hecho al Che Guevara sentirse un pequeño burgués, de tan grande como era su fervor revolucionario. Me contuve para no ser indelicado con dicho ridículo personaje, de cabellos engominados, traje fino, zapatos como para calzar ángeles. Sólo le respondí: "Me volví reaccionario, fiel a mis antiguos principios. Prefiero correr el riesgo de equivocarme con los pobres que tener la pretensión de acertar sin ellos".
*[Autor de "Calendario del Poder", entre otros libros].Traducción de J.L.Burguet

"El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales"

"Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté, porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar"
Poema "Cuando los nazis vinieron...", que trata acerca de las consecuencias de no resistir las tiranías en los primeros intentos de su establecimiento. El orden exacto de los grupos y las palabras están sujetas a disputa, ya que existen muchas versiones, la mayoría transmitidas oralmente. Martín Niemöller, su autor, menciona que no se trataba originalmente de un poema, sino de un sermón en la semana santa de 1946 en Kaiserslautern, Alemania “¿Qué hubiera dicho Jesucristo?”.Esta cita frecuentemente se atribuye por error a Bertolt Brecht. (Wikipedia)

Haz lo que yo digo

La educación ha sido uno de los conceptos más citados en los discursos políticos del Uruguay y probablemente del mundo. Es por ello que cuesta mucho pensar en abstracto.El día que eso pase comenzaré a creer en sus políticas de educación. Hasta ahora, la insistente preocupación por controlar la educación pública, sin someterse a sus consecuencias, habla del afán de controlar los destinos y designos cultulales de la sociedad. El hecho de que un gobernante no envíe a sus hijos a la enseñanza pública, quiere decir que no cree en ella o en si mismo, ya que de él y sus colegas depende casi todo (presupuesto, control, funcionamiento, etc.).Esto viene siendo como que un cheff cocina en un restaurante pero se cruza al de enfrente a comer con su familia, ya que no quiere que ellos prueben (se alimenten de) su comida.¿Cuántos de nuestros gobernantes e integrantes del sistema político envían a sus hijos (por opción) a la enseñanza pública?

¿Por qué los gobernantes de este país no se atienden en salud pública?

Hace mucho tiempo que las mutualistas uruguayas carecen de la característica esencial, esa que motivó su fundación, "solidaridad".La salud hace mucho tiempo que dejó de ser un concepto supremo altruísta para las mutualistas y los administradores de salud en este país (si es que algún día lo fué). Se ha convertido en una mercancía, un "objeto" de negocios, que tiene a los "sujetos" que la utilizan atrapados en una red de espúreos intereses cruzados, donde casi siempre aparece la palabra rentabilidad. Es por esto que los servicios de salud de este país adolescen de alguna especie de "marketinoma humano". El nuevo sistema de salud integrado y sus goteras no hace otra cosa que prolongar la agonía del despropósito que significa el subsidio indefinido de las mutualistas.La administración de los servicios de salud del estado (MSP) están a cargo de los gobernantes de turno y los funcionarios de siempre, por ello cabe preguntarse: ¿No debería ser obligatorio que a los funcionarios públicos les corresponda la asistencia pública?¿Por qué los gobernantes de este país no se atienden en salud pública?Acaso no confían en lo que "controlan". Diseñan políticas de salud que no están dispuestos a usar. ¿por qué? Si no te gusta la sopa, ahí esta la chata.

Sebastián

El sábado a la mañana, al influjo del día espectacular, me tomé atribuciones de ama de casa y comencé una serie de tareas tendientes a demostrar que los hombres también podemos hacerlo. Limpié el baño, fregué, pasé trapo de piso, puse a lavar y colgué ropa, ventilé la casa, etc.Al terminar decidí sacar la basura resultante de mi “jornada laboral” al contenedor que está a media cuadra de mi casa. Con cuatro bolsas en las manos, caminé rumbo al verde recipiente. A unos metros, veo que alguien dentro, levanta la tapa y coloca una botella para mantenerla entre abierta.
Al llegar un niño de unos 6 o 7 años, que estaba revolviendo la basura, recordé que hacía unos días mantuve una charla con el almacenero en la que se mostró molesto, “se meten sacan la basura y dejan todo tirado afuera del contenedor, está bien que saquen cosas pero que no hagan quilombo, después los perros terminan de desparramar y es un desastre”. Coloque las bolsas dentro, al costado. En el contenedor había poca basura, menos de la cuarta parte, el niño que estaba dentro me dijo con voz apagada: “amigo, ¿tiene alguna moneda ahí que le sobre?”, a lo que le respondí: “no... ¿cómo te llamas?Sebastián tiene doce años, dice que hace un mes lo pasaron a segundo, “pero que hoy no fui a la escuela, porque tuve lío”. Sebastián me dice “amigo”.Sebastián va a la escuela “que está cerca de la Funsa, por Corrales… allá abajo, viste”.
Sebastián es muy bajo para su edad, tiene la piel renegrida, la ropa grande, las manos sucias, se come las uñas, tiene lindos dientes, la mirada…, la mirada es una puñalada, fría distante, vacía, desesperada, triste, muy triste.A Sebastián dice que “le gusta la calle”, cuando sea grande le gustaría trabajar con “cobre, cables y esas cosas”, “¿electricista? ¿de UTE por ejemplo?”, “Si algo así, andar en la calle, la calle me gusta”, pero no juntando comida, trabajando”.Sebastián dice que sería un buen trabajador.Sebastián está preocupado porque hay muy poca cosa, “no hay nada en la calle hoy, amigo”.Una señora mayor con su pequeña nieta (eso creo por la edad de ambas) se acerca al contenedor, trae en sus manos dos bolsas de residuos, me mira, yo continuaba apoyado en el borde del contenedor, mira hacia adentro y me dice en tono amable: “no se lo voy a tirar encima”, “déjelo ahí yo se lo alcanzo”, la señora toma a la niña de la mano y se va rápidamente, como para que la pequeña no vea, no se dé cuenta.Sebastián revuelve la basura que tiré recién, la reconozco, rompe la bolsa, me rompe el corazón.¿Como será su hogar?Sebastián vive “allá por Pan de Azúcar para abajo, viste”.
Sebastián hurga la basura y revuelve mis entrañas, ¿qué buscas?, “comida, fideos, arroz, torta, carne, viste, cosas para comer, tengo que ayudar en mi casa”.Sus pies están sucios como su cara, huele igual que el recipiente donde pongo la basura.Sebastián piensa en los demás, al mismo tiempo que junta restos de “comida”, separa huesos pelados de asado “esto es para los perros, probrecitos, tienen hambre”. Los perros que están alrededor del contenedor no son de él, sino del vecino de enfrente.A Sebastián le gustaría “vivir en una casa de dos pisos, viste, con mi familia”.“¿Y tus padres?”, “mi padre murió hace poquito del corazón, pobrecito, mi madre esta en casa con nosotros”“¿Y tus hermanos, son mayores o menores que tu?”, “son todos grandes y todos ayudan”“¿Cuántos hermanos tienes?”, “no me va a creer si le digo, amigo… 14 hermanos tengo…”“¿tu madre es muy mayor, muy viejita, qué edad tiene?”, “mas o menos, tiene 22 años… no 27… no, 25 creo que tiene…”
Sebastián es muy rápido buscando, sabe lo que quiere, en una bolsa hay unas alas y otros restos de pollo, Sebastián se alegra, los acopia; en otra hay un sobre con un resto de “¿qué es esto?”, me pregunta al mismo tiempo que me lo acerca para que lea lo que está escrito en el sobre, “azúcar impalpable… es azúcar, pero finita”, “ah! Para hacer tortas y esas cosas”, dice visiblemente contento.
Lo ayudé a salir del contenedor, llevaba una bolsa de plastillera por la mitad y una mochila, caminé junto a él hasta mi casa, de dije que me esperara en la puerta, junté todas las pocas cosas que había en la heladera, el pan que tenía, harina, aceite y se lo di;me dijo, “gracias amigo, por lo menos con esto se puede hacer pila de cosas…”, me miró a los ojos y se fue.Sebastián me llamó “amigo” e hizo que ese “sábado espléndido” se quedara atragantado en mi garganta, me senté a escribir buscando la manera de liberar mi impotencia, de soportar mi conciencia.
Fernando Ferreira, para Nueva Tribuna (Set, 2005)

¡GRACIAS, COMPAÑERO!

Por Elizabeth Oliver de Abalos
Andaba corriendo el dial sin ton ni son, bobeando por la radio sin saber qué buscar, como suelo hacer cuando Clarín tiene esos silencios inexplicables que privan por un rato de tango a mis oídos.Entonces me detuve no sé dónde, al escuchar su voz. Usté me tiene a mal traer hace buen tiempo, ¿sabe? Pero igual lo escucho, con esa tozudez que me caracteriza, empecinada en que el olmo me dé peras, aunque sepa que ando atrás de una utopía.
Alguien lo estaba entrevistando, o dejándolo hablar, no sé; porque agarré el programa casi al final. Y fue ahí que usté dijo la frase matadora, una que para muchos podrá ser una más de las acostumbradas suyas. Pero para mí... fue como el hondazo mítico que David le acertó a Goliat, y como el gigante, me sentí caer tan de repente que no tuve tiempo ni de amortiguar el golpe con las manos: "Los pobres no pueden soñar con cosas que nunca van a tener", dijo. Y eso viniendo de usté, compañero, me bajó de la nube... de una vez por todas. Pero no se preocupe ni se moleste, porque no puedo menos que agradecerle. Me gusta escuchar verdades, por más jodidas que sean. Sirve para aprender. "La gente de mi edad no puede soñar con vellocinos de oro" (ésa es mía); por la experiencia propia que dan los años vividos... y la ajena adquirida mirando atrás en la historia del mundo todo. Igual duele, como siempre que se aprende a golpes. Pero es la mejor escuela.
El asunto es que me hubiera gustado más escuchárselo antes. Y no tanto por el detalle del voto, sino porque me habría evitado hacerme ilusiones al soberano pedo, cosa que siempre me reventó. ¿Sabe lo que vislumbré cuando anduve revoleando la bandera de la 609 aquel glorioso octubre del 2004? Que el Frente ganaba las elecciones gracias a usté... ¡por menos que me gustara el candidato único que tenía el Partido! Y eso le daba mayoría parlamentaria, lo que me pareció toda una garantía para esos ideales... que yo tenía. Usté hablaba de los milicos, y decía que para ser tal, "había que dejar los huevos colgados del portón de entrada al cuartel". Una gran verdad, por cierto. Una manera muy gráfica y muy suya, de explicar la condición imprescindible para actuar como robot descerebrado. Y ahora... el que los cuelga en la puerta de la Presidencia... y del Ministerio de Economía... ¡es nada menos que usté! Porque antes le preocupaban los pobres más que nada en el mundo... Antes. Hoy está dejando sucumbir al pueblo ante el avasallamiento de dos señores que están donde están... ¡porque usté arrasó en los comicios! Pero no hace valer eso, no exige respeto por la mayoría que obtuvo...
Y lo que es peor: no nos brinda ese respeto a los que apostamos a un sector que fue el suyo, no el de "los otros". Es usté el que se banca las migajas que le están dando... y quiere inculcarnos a nosotros que así está bien, que mejor es nada, porque ilusionarse con lo que merecemos es un imposible. Justo usté, que dice que "ya está jugado". No, compañero, los que ya estamos jugados somos nosotros. Usté se jugó hace tiempo y le pasó lo mismo que al flaco de Nazaret... nadie le dio pelota. Pero conservó la vida, a pesar de todo, y por un tiempo pareció que si le daban la oportunidad, haría justicia... como usté sabe que es efectivo hacerla. Sinceramente, verlo hocicar ante un líder que debería besarle los pies... me parece de una pasividad que raya en lo servil. Lo estoy viendo conformarse con espejitos, como hicieron otros indios que no fueron los nuestros. Lo lamento, sobre todo por mí... porque usté tendrá razones que no me importa conocer... aunque sean muchas, no me va a servir ninguna.Y por favor, no vaya a confundir con conformismo que yo le esté agradeciendo. Lo hago con toda sinceridad, y con el mismo respeto que tuve por los más sabios de mis educadores. Porque usté enseña con un libro que no está en las bibliotecas, muestra las cosas con las verdades prácticas que la vida le enseñó. Y el que no aprende lo que viene de esa escuela... no aprenderá nunca nada.
Y yo aprendí, compañero... tarde, pero aprendí. Precisé que me lo dijera por radio, dos años y medio después del momento en que debió haberlo dicho bien claro. Y eso es lo único que le reprocho, como ya le dije. Me pudo haber ahorrado la "choricez" de haber estado esperando esos milagros... que usté siempre supo que como "los otros", nunca existieron.¡Ave, Pepe! ¡Moritori te saluta!
Elizabeth Oliver de Abalos - LaQuincena@montevideo.com.uy

La história se repite

El 23 de setiembre, hizo aniversario de la muerte de Artigas, el martes se cumplieron 153 años. Cuando hablamos de Artigas necesariamente tenemos que hablar de sus gestas como líder de la incipiente banda oriental, pero también tenemos que hablar del reparto de tierras, del sueño de la américa unida, del hombre que -con sus acciones- supo grangearse la adeshión de "casi" todos los orientales, esos mismos que lo siguieron en el "éxodo del pueblo oriental" y digo casi todos, porque "esos" que lo combatían, finalmente lo traicionaron y luego forzaron su retiro al Paraguay. Hoy a 153 años de su muerte, añoramos su espíritu, recordamos que la "unión hace la fuerza", pero los que están en su lugar -continuando la línea de quienes lo traicionaron- hacen lo contrario, dividen para reinar y nos empujan a un "éxodo" distinto, ya no se trata de seguir a un lider, se trata de huír de ellos... buscando lo que queda de dignidad. A mas de un siglo y medio muchas cosas han cambiado... muchas historias sobre Artigas nos han contado y parece que la historia vuelve a repetirse.
Fernando Ferreira, El Buscador 2003 (FM Del Molino Pando)

Y sin armas

Por Marcelo Jelen, La Diaria (12/10/07)
Una confesión de incompetencia disfrazada de acto de intolerancia. O viceversa, lo que sería aún peor. Eso supone la prohibición, por parte del gobierno uruguayo, de reuniones en Fray Bentos en las que participen argentinos opuestos a la instalación de la fábrica de celulosa de Botnia.Cincuenta ciudadanos de Gualeguaychú asistieron el fin de semana a una asamblea en Nueva Palmira, 80 kilómetros al sur de Fray Bentos, junto a 300 ambientalistas uruguayos. Cuando regresaban a su país el domingo, los esperaba un grupo de uruguayos indignados con el piquete que corta el paso por el puente General San Martín.“No vamos a dejar que sigan viniendo a hacer lo que quieran”, advirtió Mauricio Duré, un comerciante afectado por los cortes que, según aseguró, pulverizaron 200 puestos de trabajo.La irritación es comprensible. Los ambientalistas de Gualeguaychú hacen piquete, pero lo levantan para cruzar el río ellos mismos. “Si quieren venir a buscar un mártir, lo van a encontrar”, amenazó otro miembro de la Comisión de Afectados por el Bloqueo, Ibar Villalba, en declaraciones a El Observador.
La policía debió intervenir para que los forcejeos, insultos y escupidas no derivaran en una batalla campal. “Tendría que haber dejado que nosotros accionáramos”, se lamentó Villalba.La ministra del Interior, Daisy Tourné, se congratuló el lunes: “La policía uruguaya supo respaldar y preservar los derechos de los extranjeros”, dijo. Pero en la misma conferencia de prensa, Tourné informó que el Consejo de Ministros había resuelto prohibir “la realización en Fray Bentos de ningún tipo de asamblea o concentración” como la programada para el sábado 20 por los argentinos y uruguayos reunidos en Nueva Palmira. Según la ministra, permitir ese acto “sería justificar prácticamente una provocación” hacia la sociedad de Río Negro, que “ha tenido una enorme hidalguía y austeridad en la respuesta” ante el corte del puente. La agresión del domingo fue “síntoma de un estado de cansancio”, afirmó. Con esas palabras, el gobierno identificó a los agresores como víctimas, y a “estas personas que se autodenominan ambientalistas” como provocadores. En cierto modo, al prohibirles manifestarse en Fray Bentos, admitió que los policías de este país, de los que Tourné es jefa, no están en condiciones de resguardar su seguridad.El carácter provocador de los piqueteros de Gualeguaychú no justifica la reacción violenta de la Comisión de Afectados por el Bloqueo, y tampoco la respuesta del gobierno.
La libertad de reunión es un derecho humano universal, y como tal no admite restricciones basadas sobre fronteras nacionales.La viabilidad legal de la medida anunciada por Tourné es discutible. La Constitución consagra “el derecho de reunión pacífica y sin armas”, que sólo puede limitarse “en virtud de una ley”. Las leyes al respecto datan de 1897 y 1936, como lo hizo notar el abogado Hoenir Sarthou en El Espectador, y ordenan pedir permiso a las autoridades para realizar un acto público sólo si se celebra de noche o tiene la finalidad de criticar “la política de un Estado extranjero”. De no ser así, sólo se requiere que “tres vecinos de la localidad” den “aviso previo a la autoridad policial”.
El gobierno sólo podría impedir la celebración diurna de una asamblea en Fray Bentos, organizada por residentes de la ciudad con invitados argentinos para criticar la política ambiental uruguaya, si se desata una epidemia, como prevé el artículo 3 de la ley 2.499 (de 1897). O logrando que el Parlamento modifique esa norma en apenas una semana. O cortando el puente, algo que la propia Tourné descartó.“Hemos demostrado los uruguayos que somos capaces de asegurar la libertad de circulación y de reunión”, se ufanó la ministra. La policía uruguaya protegió a estos ciudadanos argentinos porque era su obligación, no por hacerles un favor. El respeto por los derechos básicos debe demostrarse día a día. De lo contrario, se despeñan. Que se use este episodio como argumento para restringir la libertad de reunión equivale a prohibir a la hinchada visitante concurrir al partido para evitar peleas, o los viajes en ómnibus para impedir los robos. Sin embargo, cada vez aparecen más uruguayos dispuestos a aceptar alegatos como el de aquellos abogados que defendían a los violadores con la indigna excusa de que una minifalda es “prácticamente una provocación”.
Por Marcelo Jelen, La Diaria (12/10/07)

29 años después


Por Carlos Peláez

¿A ver? Hoy no sé como explicar lo que siento. Esta columna debería aportar algo, una opinión, una noticia, tal vez una esperanza. Pero en mi cabeza sólo hay sentimientos desencontrados. Mejor se los cuento.
Este es un día muy triste para los uruguayos. Debería serlo. Hace 29 años un grupo de alzados, civiles y militares, demolieron las instituciones democráticas.
Una historia que no se ha contado bien; una historia que los jóvenes no conocen; una historia que muchos no quieren recordar.
Voy a hacer ese ejercicio de memoria para recordar a mis muertos más queridos, como Alvarito Balbi, comunista, padre de familia, músico, un buen hombre. Asesinado salvajemente en la Guardia Metropolitana sin que hasta ahora sepamos por qué y quienes lo mataron a palos..
Me voy a acordar de mi hermano del alma, “el flaco” Andrés, blanco como hueso e’bagual, wilsonista, solidario, que nunca preguntó qué éramos, sino cuántos éramos y a todos tendió su mano generosa para proteger.
Me voy a acordar de mi otro hermano del alma, José, y de sus cartas que atesoro y servían para alentarme. Sólo que él estaba preso y yo en libertad.
Y me voy a acordar del Bola y sus sesudas discusiones y su buen humor y su mostacho señalador. Y también de Paulita y su sufrimiento en el penal de Punta de Rieles.
Y me voy a acordar del Turco y de Roy; y de Ana María; y de Gerardo y la Chacha, y de otros cuantos con los que compartí sueños, esperanzas, angustias, alegrías, miedos, tristezas.
En este día se me da por acordarme de ellos. Tal vez porque necesito homenajearlos, decirles que los quiero y los extraño.
Me gustaría ahora encontrarlos, abrazarlos y decirles, muchachos, aquí está nuestro sueño.
Me gustaría decirle a mis hijos que esa gente, esa maravillosa gente, puso su vida para que ellos vivieran mejor.
Pero capaz que se me cae un lagrimón, al darme cuenta que no sólo no los veré, sino que para mis hijos sólo hay frustración. Y en lugar de un país hermoso, digno, justo, para ser gozado, tienen esta mierda que sólo les ofrece o un pasaporte o la miseria.
Una mierda construida por los Sanguinetti, por los Lacalle, por los Batlle, por todos sus secuaces.
Una mierda en la que los que honraron la democracia son marginados y los serviles Millores, Blancos, Goyos, Burgueños, Garcias Pintos; ocupan u ocuparon lugares de privilegio en nombre de un sistema que pisotearon.
Si, a veces uno siente asco. Mucho asco.
Más cuando se le sigue negando a la gente el derecho a una vida digna, para privilegiar a corruptos y ladrones que siguen, como entonces, saqueando al país.
Supongo que cuando se está más cerca del arpa que de la guitarra, uno se vuelve un poco escéptico. Y deja de creer en muchas cosas que antes pensó maravillosas.
Ya no tengo muchas esperanzas para mí. De verdad, le creo cada vez menos a mas gente.
Pero también sé que no es buena cosa.
Ahí están mis hijos y los hijos de mis amigos y tantos miles de muchachos que cada día sacan fuerza de algún lado para construirse un futuro, para mantener vivos los sueños, para creer que es posible. Ellos esperan aliento, necesitan apoyo. Nos necesitan.
A ellos, quiero decirles que redoblen el esfuerzo, que no me crean mucho.
Pero tampoco le crean a los Batlles y Bensiones, a los Sanabrias, a los Abdalas, a los Gallinales y Pous, a los Caumont, a los Cotelos y Araujos. ¿Y por que no? tampoco a los Juanjos, a los Courieles, a los Astoris.
Duden, piensen, construyan, cultiven la rebeldía, no le den pelota a los que quieren convertirlos en bomberos.
Contágiennos optimismo y ganas de luchar.
Este 27 de junio nos encuentra en medio de una gran frustración.
Pero si somos capaces de superar el desánimo; la ausencia de esperanzas; de juntarnos, como lo hicimos antes sin importar banderas; de levantar la cabeza y ver que hay un horizonte, salimos muchachos, seguro salimos.
Yo creo que si zafamos de los mentirosos y deshonestos, podemos. Para que NUNCA MAS!!
Junio, 2003

Guerras de Escritorio

Si hay algo que nos pertenece, si hay algo que nos identifica, si hay algo que una y otra vez se repite con el paso del tiempo, es nuestra capacidad de matarnos los unos a los otros.El hombre, ese bicho capaz de viajar a la luna, cruzar los océanos, subir montañas y tantas otras hazañas, sucumbe a sus más bajos instintos.Cíclicamente, la historia se repite, una y otra vez, la guerra es la expresión máxima del desprecio a la vida, la violencia es el resultado de la sed de poder, venganza y dominación de las que este "bicho" es capaz.Hombres que se conocen, hacen la guerra, para que se maten entre sí, perfectos desconocidos. Cualquier conflicto bélico, tiene sus arquitectos detrás, detrás de finos y costosos escritorios, detrás de fines despreciables. Lejos del peligro real, estos hombres dictaminan que sus objetivos son motivo suficiente para que otros hombres se maten.Hoy la historia se repite, una vez mas, quienes están dispuestos a matar al prójimo esperan la orden. Un puñado de soldados uruguayos se prepara para "imponer" la Paz en el Congo -si es que la Paz se impone- Mi abuelo decía que la paz se pacta, se acuerda... pero, parece que no aprendemos de nuestros abuelos, ni de la historia... cometemos los mismos errores.Esos hombres y mujeres están dispuestos a matar una vez más por una razón por lo menos cuestionable... si es que puede haber razones válidas para hacerlo. Una vez más, escritorio mediante y a distancia, se apretará el gatillo. Una vez más, habrá del otro lado hombres empuñando armas y demostrando lo destructivos que podemos llegar a ser.
Fernando Ferreira 2004

"Soy un hijo de la dictadura"

El 27 de junio de 1973, yo aún no había nacido, pero soy hijo del miedo que causó la dictadura; hace 30 años cayeron las instituciones, pero yo sé que las "voltearon"; un año antes de mi nacimiento comenzó oficialmente el período "de facto", pero la historia probó que además fue "nefasto" para muchísimos uruguayos y eso me incluye; en esos tiempos difíciles mis viejos no eran perseguidos por el régimen, pero seguramente si la historia se repitiese mis hijos sufrirían lo que no sufrí; desde esa fecha estoy yo, estamos todos los hijos de la dictadura, pero siento asco de tanta impunidad, violación y vergüenza; cada vez que coloco una nueva pieza a mi puzzle de la historia, me gustaría de alguna forma compartir el dolor con toda la gente que sufrió desde entonces, pero me encuentro vacío, no puedo imaginar tanto dolor; hace exactamente 3 décadas muchos sueños comenzaron a ser destruidos, pero prefiero pensar que están ahí, guardados, que es posible reconstruirlos para soñar un mundo mejor.
Fernando Ferriera, Para “El Buscador”, 28 de junio de 2003

Que las hay, las hay...

Un 11 de septiembre pero de 1973, la democracia chilena caía de rodillas, ante los militares, ante Pinochet.Ese mismo 11 de septiembre, murió Salvador Allende, tras el ataque al palacio de la Moneda, aún hoy no se sabe, si se mató o lo mataron.Otro 11 de septiembre, pero de 1999, murió en un accidente automovilístico, Gonzalo "Gonchy" Rodríguez, piloto uruguayo que en su partida dejó una sensación amarga, la sensación de que se fue rápido... como cuando corría.También un 11 de septiembre pero del 2000, muere la Madre Teresa de Calcuta, mujer abnegada, valiente, solidaria, que dedicó su vida para ayudar a los que la necesitaban...Aquel fatídico 11 de septiembre, del 2001, cayeron las torres gemelas, del World Trade Center, en N.Y., USA, luego de un ataque terrorista, tan despreciable como doloroso... sobretodo para las victimas... Ese hecho, mal que nos pese, marcó la agenda mundial, dos invasiones buscando culpables... esos "presuntos" culpables con olor a petróleo.El jueves pasado, también fue 11 de septiembre, en ese día en que tantas cosas pasan, Julio Cesar Castro, Juceca, agarró y se murió... "La dubija" estuvo en el boliche el resorte y se la oyó decir: "yo no creo... pero, que las hay... las hay..."
El Buscador, Fernando Ferreira. 2003 (FM Del Molino Pando)


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