"Un país que no apuesta a la cultura está condenado a la mediocridad" (Anónimo)





martes, noviembre 06, 2007

Mi autoridad supura por vosotros


El aborto y su despenalización han puesto de manifiesto una vez más los complejos recovecos por los que circula la vanidad y el poder.
En este caso los de nuestro benemérito benefactor, el Pte. Tabaré Vázquez, quien con su postura sobre la ley de salud reproductiva (que incluye veto) ha asumido una actitud paternalista que agradezco, pero, no comparto ni quiero.
Según la real academia española VETO (Del lat. veto, yo vedo o prohíbo), significa: Derecho que tiene una persona o corporación para vedar o impedir algo.
¿Cree –talvez- el Sr. Presidente que él es el iluminado que nos provee de pautas de conducta social y cultural a nosotros los demás habitantes de la republica? ¿No será que él y sobre todo su "embestidura", deben acatar y ejecutar el mandato del soberano? “¡¡Tabaré despierta!!... ¡¡somos el soberano!!…”
Las encuestas de opinión hablan de un apoyo del 60% de la población al proyecto de ley de despenalización, pero claro esas encuestas no cuentan con credibilidad para nuestro presidente o no son tenidas en cuenta ya que no hablan de su decadente apoyo popular.
Quiero hacer contigo -que estas leyendo esto- un ejercicio: Nosotros, somos el soberano, el pueblo, la gente, etc. El Estado (que somos todos) pero a su vez esta formado por tres poderes, el poder Legislativo, conformado por “Representantes del pueblo” (o sea de nosotros, no de los partidos) ellos hacen y promulgan leyes. A su vez otro poder, el Judicial juzga los casos de aplicación de la ley, en criollo: la hace respetar. A final de la cadena aparece el poder Ejecutivo, poder que representa por estos días el Sr. Tabaré Vázquez, la principal función de este poder es ejecutar las leyes y normas que elaboran los representantes del pueblo, o sea nuestros representantes, (como quien dice nosotros mismos, si se me permite el chascarrillo).
Es por todo este razonamiento retorcido y sedicioso que no logro entender como es que la persona que esta para hacer lo que nosotros le decimos, ya que es nuestro empleado más caro, se da el lujo de querer que hagamos lo que él quiere. Habría que decirle a nuestro presidente, que no tiene la autoridad moral ni intelectual para pretender tal cosa. ¿Dónde escuché aquella frase: “el estado soy yo”?...
Quizá estamos a las puertas de un nuevo tipo de absolutismo y a falta de Luis XIV(*), tener a Tabaré Vázquez no sea tan malo después de todo.

(*) Paralelismo que le escuché decir a Ignacio Stolkin.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muy triste todo esto...

EL PATO dijo...

Muy buena la columna... realmente creo que no estoy de acuerdo con el aborto. pero los uruguayos nos debemos y merecemos una fuerte discucion al respecto. me molesta que el presidente quiera decidir por mi... aunque este de acuerdo. Estamos asistiendo en Uruguay a una suerte de gobierno de "notables" donde la soberbia aparece como regidor y nos queda solo aplaudir o callar.

ciertosojos dijo...

Está muy bueno el texto. Estoy plenamente de acuerdo con lo que dice, arriba!


fernandoferreira@montevideo.com.uy